Costo y Elegibilidad

Sí, la vacuna no le costará nada.

No, cualquiera puede recibir la vacuna, independientemente de si tienen o no un seguro médico. A usted no le pueden negar su cita de vacunación por no tener un seguro médico.

No necesita identificación alguna. Los proveedores no le pueden solicitar que usted presente una identificación emitida por el estado o gobierno. Las vacunas están disponibles para todos, no importa su situación migratoria.

El CDC recomienda vacunarse contra el COVID-19, incluso si ha tenido COVID-19 previamente. Sin embargo, sus síntomas deben haber desaparecido (si los tuvo) antes de ponerse la vacuna, y usted debe haber completado el aislamiento recomendado.

Usted debe discutir con su médico si tiene sentido para usted vacunarse según su historial médico. Por lo general:

  • Si usted ha tenido antecedentes de reacciones alérgicas severas no relacionados con vacunas o medicamentos inyectables, usted puede recibir la vacuna contra el COVID-19, pero debe recibir supervisión durante al menos 30 minutos luego de haber recibido la vacuna.
  • Si usted ha tenido alguna reacción alérgica inmediata a cualquier ingrediente de la vacuna contra el COVID-19, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que no se ponga dicha vacuna.
  • Si usted es alérgico al polisorbato, no debe ponerse la vacuna ARNm COVID-19.
  • Si usted tiene una reacción alérgica inmediata luego de haberse puesto la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19, usted no deberá ponerse la segunda dosis.

Si usted se pone la vacuna contra el COVID-19 primero, debe esperar por lo menos 14 días antes de recibir cualquier otra vacuna, incluidas la vacuna contra la gripe (influenza) o contra el herpes zóster. Si usted recibe otra vacuna primero, de igual manera espere por lo menos 14 días antes de ponerse la vacuna contra el COVID-19.

Si, de manera inadvertida, se le administra una dosis de la vacuna contra el COVID-19 dentro de los 14 días de haberse puesto otra vacuna, no es necesario que reinicie el proceso de vacunación contra el COVID-19; usted puede continuar con el proceso según lo programado. Cuando los CDC tengan más datos sobre la seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19, actualizarán estas recomendaciones.

Seguridad

    • Una de las razones por las cuales los científicos pudieron crear esta vacuna más rápido que otras creadas anteriormente es que las herramientas científicas modernas son más rápidas que las usadas en la antigüedad.
    • Además, la creación de esta vacuna ha sido un esfuerzo mundial de colaboración: gobiernos, investigadores y compañías privadas de todo el mundo han trabajado juntos para reducir las barreras comunes que existen para la investigación, producción y distribución de vacunas.
    • En ambos ensayos clínicos (en los que se inscriben decenas de miles de personas para recibir vacunas y placebos, y se les hace un seguimiento a lo largo del tiempo) se determinó que tanto la vacuna de Moderna como la de Pfizer eran seguras y tenían una eficacia del 94% al 95% después de dos dosis. Si hubiera alguna duda sobre la seguridad de las mismas, la FDA no habría aprobado su uso de emergencia.

Eso no es cierto. Es importante reconocer que vacunarse no es sólo para sobrevivir al COVID-19. Se trata de prevenir el contagio del virus a otras personas y de evitar una infección que puede tener efectos negativos para la salud a largo plazo.

Consulte esta guía que describe qué esperar después de recibir la vacuna contra el COVID-19:

Post-Vaccine Education Material – Google Docs

Las mujeres embarazadas y que formen parte del grupo al que se le recomienda recibir la vacuna contra el COVID-19 pueden elegir vacunarse. Si tiene preguntas sobre la vacunación, hablar con un profesional de la salud puede ayudarle a tomar una decisión informada. Aunque la lactancia materna es un punto importante que debe considerar, rara vez es un problema de seguridad con las vacunas.

 

Todavía no se dispone de datos sobre la seguridad de las vacunas contra el COVID-19 en mujeres lactantes o sobre los efectos de las vacunas de ARNm en los bebés amamantados o en la producción/excreción de leche. Las mujeres que están amamantando y forman parte de un grupo al que se le recomienda recibir la vacuna contra el COVID-19, como el personal médico, pueden optar por vacunarse.

 

Para tener la seguridad de que se recopila más información sobre la seguridad de estas vacunas cuando se administran durante el embarazo, se exhorta a las embarazadas a inscribirse en v-safe, la nueva herramienta de los CDC para teléfonos inteligentes que se utiliza para comprobar la salud de las personas después de recibir la vacuna contra el COVID-19. Si las embarazadas informan eventos de salud a través de v-safe después de la vacunación, alguien de los CDC puede llamar para comprobar cómo están y obtener más información. Además, los CDC se pondrán en contacto con las embarazadas inscritas en v-safe y les pedirán que participen en un registro de embarazadas que las supervisara durante el embarazo y los tres primeros meses de vida del bebé. Obtenga más información sobre las consideraciones de la vacunación contra el COVID-19 para las personas que están embarazadas o en período de lactancia.

Las personas con condiciones médicas subyacentes pueden recibir las vacunas contra el COVID-19 aprobadas por la FDA, siempre y cuando no hayan tenido una reacción alérgica inmediata o severa a la vacuna contra el COVID-19 o a cualquiera de los ingredientes de la vacuna. Aprenda más sobre las consideraciones para personas con condiciones médicas subyacentes. El vacunarse es una razón importante a considerar para adultos de cualquier edad con ciertas condiciones médicas subyacentes porque tienen un riesgo alto de padecer una enfermedad severa por el virus que causa el COVID-19.

Tras recibir la vacuna, un número pequeño de personas ha tenido reacciones alérgicas, tales como dificultad para respirar, mareos y sarpullido, o erupción luego de recibir la vacuna. En un número mínimo de casos, estas reacciones necesitaron atención médica. Todas las clínicas de vacunación están equipadas para tratar estas raras situaciones allí mismo.

Al igual que con otras vacunas, la vacuna contra el COVID-19 puede causar efectos temporales justo después de que entra al cuerpo y comienza a enseñarle al sistema inmunológico a perseguir el coronavirus. ¡Esto significa que la vacuna está funcionando! Cientos de miles de personas han recibido la vacuna en ensayos clínicos y cientos de miles de estadounidenses la reciben cada día sin ningún efecto secundario.

Usted quizás haya escuchado afirmaciones de que la vacuna contra el COVID-19 tendrá efectos negativos a largo plazo en el cuerpo. ¡Ninguna de esas afirmaciones es cierta! Cuando se ven efectos secundarios por vacunas, en general se ven efectos significativos dentro de los primeros dos meses.

Las autoridades de salud pública están pendientes de cualquier patrón de problemas que se salga de lo ordinario. El control sobre las vacunas, combinado con el hecho de que hay muchos más tipos de vacuna contra el COVID-19 en proceso de evaluación, significa que tendríamos una alerta temprana y posibles alternativas.

General

El gobierno federal no impone (exige) la vacunación a los individuos. Para algunos trabajadores de la salud o empleados esenciales, el estado o gobierno local, o empleador, por ejemplo, puede exigir u obligar a los trabajadores a vacunarse por ley estatal o de otro tipo. Consulte a su empleador para ver si tiene alguna norma que se aplique a usted.

Muchos dicen que la vacuna contra el COVID-19 es muy similar a la de la gripe (influenza). Es probable que le duela el brazo después, lo cual es una señal de que los anticuerpos están activándose. Algunas personas experimentan dolores musculares, escalofríos y fiebre. Muchos otros no tienen ningún síntoma aparte de un brazo adolorido.

Las vacunas de Pfizer y Moderna utilizan la técnica conocida como ARNm, o ARN mensajero. Estas vacunas les imparten instrucciones a nuestras células para crear una pieza específica de proteína inofensiva (la misma proteína encontrada en la superficie del coronavirus que causa el COVID-19).

Esta pieza de proteína hace que nuestro sistema inmunitario produzca anticuerpos contra él, justo como si fuese expuesto al coronavirus real que causa el COVID-19. De esta manera, el cuerpo aprende a protegerse siempre y cuando el virus real se presentase.

Las vacunas de ARNm NO utilizan el virus activo que causa el COVID-19, ni el ARNm entra en el núcleo de la célula, que es donde se almacena nuestro ADN (material genético).

La vacuna de Johnson & Johnson funciona mediante un mecanismo de vector viral. En esta vacuna, el vector (no el virus que causa el COVID-19, sino un virus diferente e inofensivo) entrará en una célula de su cuerpo y le instruye a esa célula que produzca sólo la proteína del virus del SARS-CoV-2. La proteína aparece en la superficie de la célula, induciendo una respuesta inmunológica que imita la forma en que combatimos las infecciones y nos protege de la infección natural por el SARS-CoV-2.

La protección que uno adquiere al tener una infección (llamada “inmunidad natural”) varía dependiendo de la enfermedad y varía también de persona a persona. Debido a que este virus es nuevo, no sabemos cuánto tiempo la inmunidad natural podría durar. La evidencia actual sugiere que infectarse con el virus de nuevo (reinfección) no es común en los 90 días después de la primera infección con el virus que causa el COVID-19.

No sabremos cuánto dura la inmunidad después de la vacunación hasta que tengamos más datos sobre la eficacia de las vacunas contra el COVID-19 en condiciones reales.

Los expertos están trabajando para conocer mejor tanto la inmunidad natural como la inducida por la vacuna. Los CDC mantendrán al público informado a medida que se disponga de nuevas pruebas.

Los expertos están trabajando para conocer mejor tanto la inmunidad natural como la inducida por la vacuna. Los CDC mantendrán al público informado a medida que se disponga de nuevas pruebas.